UNA DOLOROSA REALIDAD

El abuso sexual a niños, niñas y adolescentes es un problema social que conlleva efectos devastadores en la vida de los que lo sufren y tiene consecuencias en su vida, en su entorno y en todos los con- textos en los que los menores se desarrollan. Además, ocurre en un momento en el que el menor está en desarrollo y no tiene aún las capacidades necesarias para entender lo que está pasando, mucho más cuando estos abusos se cometen amparándose en una relación donde el poder lo tiene el adulto.

Los distintos estudios llevados a cabo arrojan datos similares: entre un 10 y un 20% de la población en España ha sufrido algún tipo de abusos sexuales durante su infancia; generalmente estos abusos los han sufrido antes de cumplir los 13 años. Estos datos provienen del Consejo de Europa, a partir de estadísticas difundidas por UNICEF, la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud. Aunque los estudios no son frecuentes, se puede constatar que los abusos sexuales «son un fenómeno más abundante de lo que normalmente aparece reflejado en las estadísticas elaboradas a partir de hechos conocidos».

A pesar de que son muchas las víctimas, el desconocimiento que hay sobre esta realidad, y cómo circulan mitos y estereotipos muestran la necesidad de abordar la cuestión de manera holística y desde una perspectiva educativa.